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Por Sara Ruiz · 09 de Diciembre de 2018

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Este jueves los cacaos, más que todo uribistas, volvieron a ganar las elecciones para la junta directiva de la Cámara de Comercio de Medellín.

Esa Cámara tiene 100 mil empresas matriculadas y cerca de 4 mil afiliados, un presupuesto de 87 mil millones de pesos -la quinta parte del de Antioquia para el 2019 - y ha apalancado proyectos como centro de convenciones Plaza Mayor hace casi 20 años, el Bureau turístico de Medellín, el aeropuerto internacional de Rionegro y las Autopistas de la Prosperidad.

Su junta es un canal de comunicación directa entre empresarios y los gobiernos locales y departamental, incide en decisiones de desarrollo regional y participa en debates públicos. No en vano, tanto su Presidente como la cabeza de la Junta firmaron la carta de respaldo a Iván Duque frente a su popularidad que publicó El Colombiano la semana pasada.

Por eso, las elecciones del jueves tenían un peso político grande.

Poder atornillado...

La lista más votada fue ‘Amigos de la Cámara’, que encabeza Gabriel Harry Hinestroza, representante legal de la bananera de Urabá Agrochigüiros S.A. y de la ladrillera Bajo Cauca, y miembro honorario de la junta directiva de Augura, el gremio de bananeros de Urabá.

Harry lleva 16 años en la junta y tres periodos como su presidente. Eso gracias al grupo que ha armado y está en la lista, que agrupa representantes de la Andi, Camacol, la Lonja, la Cámara Colombiana de la Infraestructura, la Asociación de Bananeros de Colombia y empresas cercanas al súperpoderoso GEA (Grupo Empresarial Antioqueño).

Ese grupo tenía cuatro de los ocho renglones de la junta que eligen los empresarios -los otros cuatro son delegados del Presidente de la República, como en todas las Cámaras de Comercio- y los mantuvo.

Con Harry repite por sexta vez Carlos Eduardo Loaiza, de la constructora Casa, que aportó a la primera campaña de Santos, cuando este era uribista, y a la de Uribe en 2002; por cuarta vez Carlos Mario Gaviria, de la constructora Conaltura; y llega Sol Beatriz Arango, de Nutresa (GEA).

Ganaron a pesar de que esta vez la lista de Fenalco -gremio al que pertenecen al menos uno de cada cuatro afiliados a la Cámara que pueden votar y tenía dos puestos en la junta-, se alió con Cotelco, Asopartes, Asoeventos y Asedan para sumar más votos y alcanzar tres puestos.

Al final, esa alianza no sumó y quedaron con solo un renglón, pues perdieron el otro con la lista de Acopi.

La otra fuerza importante, la de los comerciantes del Hueco de Medellín, mantuvo sus dos puestos.

Con esos resultados el grupo de Harry pondrá el presidente de la Junta para los siguientes cuatro años, y todo apunta a que otra vez será él.

El empresario, que ya llega a los 80 años, le contó a La Silla que ha querido salirse de la presidencia pero que en ese grupo de empresarios, (unos 20 de ellos llevan quince años reuniéndose bimestralmente en el Club Unión de Medellín para hablar de la Cámara y sus inversiones y proyectos), no quieren que se vaya.

Eso se debe, según nos dijeron dos dirigentes gremiales que han apoyado la lista de ‘Amigos de la Cámara’ -uno del grupo de Harry y otro cercano al GEA- es porque sienten que le ha puesto orden a la Cámara y ha evitado que los intereses políticos se metan en su la agenda, como pasa en otras Cámaras de Comercio.

Por ejemplo, le dijo Harry a La Silla, la Cámara no les alquila salas a políticos para eventos, tampoco deja que los miembros de Junta tengan oficina en sus sedes.

Hacen campaña electoral para la Junta con bases de datos de empresas e invitaciones físicas, con el propósito de mantenerse con la mayoría de votos y cuidar que otros grupos, como los que representan comerciantes del Hueco (que venden mercancía más económica y mueven más dinero en efectivo) lleguen al poder, coincidieron esos dos dirigentes por aparte.

… y más que todo uribista

Harry es de esos empresarios que opinan abiertamente sobre política, que asiste a eventos políticos -como el encuentro de cacaos para Duque antes de la consulta de la derecha, o la cena para recoger fondos para esa campaña que armó el hoy director nacional del Sena, Carlos Mario Estrada- y es abiertamente uribista.

De hecho, estuvo públicamente en la campaña de Óscar Iván Zuluaga a la Presidencia hace cuatro años, en la de Juan Carlos Vélez a la alcaldía hace tres años y se movió activamente por el No en el plebiscito.

En sus columnas en El Colombiano ha opinado abiertamente a favor de Uribe y lo hizo contra el Gobierno Santos y los diálogos de La Habana, cosa que normalmente los cacaos no se atreven a hacer.

“Los empresarios poderosos deberían sentar posición a favor del Presidente”, le dijo a La Silla Paisa en su oficina en el centro de Medellín.

Por ejemplo, critica que no hayan estado de frente con Duque en campaña “pues temían posibles retaliaciones del Gobierno”, como en campaña le mencionaron La Silla por aparte dos dirigentes gremiales uribistas.

Harry, así como la presidenta ejecutiva de la Cámara, Lina Vélez de Nicholls -que está en el cargo desde que Harry llegó, y trabajan mano a mano-,  y otros 38 empresarios, la mayoría uribistas, firmaron la carta que publicó El Colombiano el domingo pasado para manifestar su apoyo a Duque luego de la caída de popularidad por la reforma tributaria y los paros.

La carta la firmaron otros seis empresarios que respaldan la lista de ‘Amigos de la Cámara’.

Aunque el propósito era “separar las discusiones de ley de financiamiento a la de la gestión de un presidente que apoyamos y queremos seguir apoyando”, como nos dijo Vélez, deja claro que culpan al gobierno anterior de lo que hoy le toca afrontar a Duque, un discurso propio del uribismo.

Según nos confirmaron cuatro dirigentes gremiales por aparte, quien tuvo la idea de la carta y llamó personalmente a varios de los firmantes fue el uribista Pedro Miguel Estrada, presidente de la fabricante de embalaje Compañía de Empaques.

Con ese antedecente, que Harry se mantenga es una buena noticia para Duque. Eso porque, además de respaldarlo, hace posible que encuentra en la Cámara un aliado para proyectos grandes, como pasó con Álvaro Uribe hace más de diez años.

Por ejemplo, en 2006, Vélez y la junta de la Cámara armaron un comité de empresarios llamado Infraestructura para la competitividad, que se empezó a pensar con el entonces ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, el trazado y el modelo de financiación de las hoy llamadas Autopistas para la Prosperidad, que son importantes más que todo para Medellín porque le acortan la salida al mar de Urabá.

Eso sería todavía más probable porque falta que Duque defina qué hara con los cuatro renglones de sus delegados, que hoy llenan, como miembros principales, Luis Fernando Hoyos (hermano del político más cercano a Santos de Antioquia, el senador Germán Hoyos); Beatriz Uribe, expresidente de Mineros S.A.; el abogado Rodrigo Puyo, que está desde la época de Uribe; y el cacao textilero Carlos Gilberto Uribe.

Por lo pronto, el poder de la Cámara no se reorganizó, y quien lo encabeza es palanca para el Presidente en la tierra de su padrino.

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