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El derecho al aborto es una deuda histórica

Alejandra Coll Agudelo
Alejandra Coll Agudelo
Abogada - Feminista y activista de la Ruta pacifica de las mujeres
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06 de Febrero de 2020

<p><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Votaci%C3%B3n_ley_Interrupci%C3%B3... foto de portada fue tomada de aquí</em></a></p>

<p>En este momento hay dos demandas en trámite en la Corte Constitucional que pretenden poner nuevamente la discusión sobre las tres causales<a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title="">[1]</a> en las que está permitido abortar en Colombia. Las demandas, al código civil y al penal, alegan que las causales mencionadas vulneran el derecho a la vida y la Corte debe cambiar su parecer, volviendo a la prohibición absoluta, que pone a las mujeres en riesgo, al tener que buscar sitios clandestinos para interrumpir su embarazo, &nbsp;sin ninguna posibilidad de control por parte del Estado.</p>

<p>Se sabe que la ponencia del Magistrado Alejandro Linares propone pasar de un sistema de causales a uno de plazos, en donde las mujeres tengan hasta la semana 12 de gestación para interrumpir un embarazo, sin que tengan que demostrar ninguna situación particular.</p>

<p>Una persona no puede demandar un tema en la Corte Constitucional una y otra vez hasta lograr que la decisión sea favorable a sus deseos e intereses. Cuando se demanda una norma que la Corte ya ha estudiado&nbsp;es necesario presentar argumentos nuevos o mostrar que hay una situación que no estaba presente en el momento en que se tomó la decisión inicial.</p>

<p>Ninguna de las demandas que se llevaron a la Corte presenta argumentos distintos a los ya discutidos en la <a href="https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2006/c-355-06.htm">C-355 de 2006</a>. En este escenario, a la Corte Constitucional solo le queda o inhibirse de fallar, confirmar su decisión de 2006, o avanzar, ampliando las circunstancias en que es posible para que las mujeres interrumpan un embarazo.</p>

<p>Este debate no es una cuestión de dos derechos a la vida en contraposición, si no de proporcionalidad. ¿Es proporcional castigar a una mujer que está en situaciones extremas que la llevan a querer o necesitar interrumpir su embarazo? Las situaciones que hacen que una mujer decida interrumpir un embarazo suelen ser complejas y comprometen sus derechos fundamentales. Si a esa situación le sumamos un castigo penal, estaríamos poniendo una carga desproporcionada en un grupo de personas, por el simple hecho de tener útero.</p>

<p>Vivimos en un país con tasas alarmantes de desempleo, en donde los métodos anticonceptivos no están en la prioridad de la canasta familiar. Alejandro Gaviria, en su momento como ministro, lo entendió e&nbsp;hizo un trabajo maravilloso en el control de precios, pero aún, una persona que gana el salario mínimo o menos&nbsp;tiene que escoger entre pagar los anticonceptivos y otros gastos básicos. En Colombia tampoco hay educación sexual amplia y de calidad en todas las instituciones educativas.</p>

<p>En su mayoría las colombianas y colombianos aprendemos sobre sexualidad de forma accidentada y traumática. Aunque algunos docentes, como el profesor Luis Bermudez, han demostrado que dar información de calidad y acceso a anticonceptivos reduce embarazos no deseados, aún existen sectores que se oponen a que los colegios le hablen abiertamente de sexualidad a su alumnado.</p>

<p>La marcha de agosto de 2016 contra las “cartillas de Gina Parody”, que no hacían otra cosa que hablar de temas básicos que las personas en edad escolar deben saber, es una de las pruebas más claras de los estigmas que hay en Colombia sobre la educación sexual y la profunda ignorancia que aún hay en este tema.</p>

<p>Es decir, a las mujeres colombianas no les dan educación sexual de calidad en todos los casos, no hay acceso libre a anticonceptivos, y cuando quedan embarazadas&nbsp;les imponen barreras para interrumpir el embarazo, aún en las tres circunstancias extremas establecidas en la Corte Constitucional. Es una encrucijada absolutamente discrimatoria. A las colombianas no se nos garantizan ni reconocen nuestros derechos sexuales y reproductivos y vivimos inmensas presiones a la hora de tomar decisiones sobre nuestros cuerpos.</p>

<p>Es clave que si se pasa de un sistema de causales a plazos&nbsp;se tomen medidas para evitar que el corto plazo de 12 semanas sea usado para imponer barreras o dilatar la prestación de este servicio médico que cualquier persona con útero puede necesitar.</p>

<p>La Corte Constitucional tiene una oportunidad de oro para saldar una deuda histórica con los derechos reproductivos de las mujeres, tan olvidados y vulnerados, &nbsp;creando un marco&nbsp; jurídico que permita que todo embarazo sea deseado y una experiencia vital voluntaria. Necesitamos un país sin maternidades ni abortos forzados.</p>

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<hr size="1" />
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<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title="">[1]</a> Malformaciones inviables con la vida extrauterina, embarazo producto de violencia sexual y riesgo para la vida y la salud</p>
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