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La vida es lo primero

Diogenes Rosero Durango
Diogenes Rosero Durango
Profesor Universitario.
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30 de Enero de 2020

<p>Complejísima se ve la situación de orden púbico en el área metropolitana de Barranquilla a comienzo de año, en especial en el caso de Soledad y el Distrito Capital, al punto que en recientes declaraciones el alcalde de Soledad hacía mención a la gravedad del problema, pero que en Barraquilla la cosa tampoco era que estuviera marchando bien. Una macabra comparación y consuelo.&nbsp; Un cabeza a cabeza que ya deja en lo que va corrido del mes de enero 31 muertos en total.</p>

<p>En estos temas de seguridad lo peor que podemos hacer es evadir los debates o asumir que también es un problema de otros. Según datos de la Policía Nacional, en Barranquilla, a pesar de que el año pasado se redujo la cifra de homicidios en un 8 por ciento, seguimos teniendo una tasa de homicidios por 100 mil habitantes supremamente alta (20,2), solamente superada por la de Medellín (21,2), y Cali que se mantiene en un 41. ¿Podemos sacar pecho con esta cifra?</p>

<p>Los homicidios en barranquilla están georreferenciados espacialmente, ocurren en zonas de especial conflictividad social y esenciales carencias humanas. De los 250 homicidios ocurridos en 2019, el 50&nbsp;por ciento&nbsp;(124) estuvieron concentrados solo en 14 barrios, casi en su totalidad pertenecientes a las localidades suroriente y suroccidente; solo las Flores con 6 homicidios no hace parte de estos espacios urbanos.</p>

<p>De ese 50&nbsp;por ciento&nbsp;hay 6 barrios que condensan el 60&nbsp;por ciento&nbsp;de estas muertes violentas: El Bosque, Las Malvinas, 7 de abril, La Chinita, San Roque y Rebolo. Si hubiéramos logrado prevenir estas muertes en esos 6 barrios nos hubiéramos ahorrado 76 muertes, el 30&nbsp;por ciento&nbsp;del total de los homicidios en la ciudad. Una reducción sin precedentes.</p>

<p>También hay una segmentación etaria, por género y nivel educativo: El 70&nbsp;por ciento&nbsp;de las personas asesinadas en 2019 pertenecían al rango de edad entre 23 y 33 años; el 87 por ciento eran hombres (a pesar de ello hubo un crecimiento significativo del número de mujeres asesinadas pasando de 17 casos en 2018 a 32 en 2019); y el 78 por ciento apenas bachiller.</p>

<p>En resumen, las personas que mueren violentamente en barranquilla son hombres jóvenes, pertenecientes a barrios populares de la ciudad y con educación básica. Además de las tristes connotaciones morales, los muertos son capital humano en su etapa más productiva con mayores potencialidades para el desarrollo.</p>

<p>Sé que todos los Barranquilleros estamos orgullosos con lo que ha ocurrido en los últimos años alrededor de las obras de infraestructura y nos hace ilusión los nuevos renders que nos ponen a soñar con una ciudad deseada, sin embargo, no podemos mirar para otro lado con lo que ocurre con la vida de nuestros jóvenes en nuestras barriadas. No es aceptable, ni moral, ni social, ni económicamente.<em> La vida es lo primero</em>.</p>

<p>Adam Smith señalaba que el objetivo fundamental de un país es el de dotar a los ciudadanos de las cosas útiles y necesarias para la vida, de esa garantía dependerá la consolidación de un capital humano capaz de adquirir habilidades, destrezas y buen juicio para promover el desarrollo a través de la iniciativa propia. La verdadera razón y objetivo de la prosperidad es garantizar<em> la vida digna de la gente</em>. &nbsp;De nada nos sirven parques-biodiversos, playas puerto mochos o bus rio, si no somos capaces de salvar a nuestra juventud de la violencia y brindarles la posibilidad de vivir sin miedo.</p>

<p>(Foto. Hansel Vásquez, el Heraldo)&nbsp;</p>

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