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El circo Valledupar

La gran carpa política del circo Valledupar está en su mejor momento, todos quieren entrar pero no todos pueden lograrlo, de 39.000 cédulas inscritas, fueron anuladas y se perderán la función principal, en pleno cierre de temporada, el 25 de octubre. Hasta ahora hemos podido disfrutar de malabares, caretas y lanzamiento de puñales; los políticos intentan su mejor acto, saltan como trapecistas de un bando a otro, únicamente en busca de sus propios intereses y riéndose como payasos del pueblo, que en su mayoría adquiere el famoso compromiso, que no es más que la forma moderna de comprar votos, bolsas de cemento, tejas, llantas, formulas médicas y hasta Ipads, a cambio de que mansamente vayan a las urnas; las actuaciones incluyen toda una serie de piruetas, encuestadores amañados, periódicos falsos, guerra sucia de la peor calaña y las redes sociales a punto de estallar, por la pasión exagerada que le imprimen a la política en las regiones.

Jacobo Solano
Jacobo Solano
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03 de Octubre de 2015

La gran carpa política del circo Valledupar está en su mejor momento, todos quieren entrar pero no todos pueden lograrlo, de 39.000 cédulas inscritas, fueron anuladas y se perderán la función principal, en pleno cierre de temporada, el 25 de octubre. Hasta ahora hemos podido disfrutar de malabares, caretas y lanzamiento de puñales; los políticos intentan su mejor acto, saltan como trapecistas de un bando a otro, únicamente en busca de sus propios intereses y riéndose como payasos del pueblo, que en su mayoría adquiere el famoso compromiso, que no es más que la forma moderna de comprar votos, bolsas de cemento, tejas, llantas, formulas médicas y hasta Ipads, a cambio de que mansamente vayan a las urnas; las actuaciones incluyen toda una serie de piruetas, encuestadores amañados, periódicos falsos, guerra sucia de la peor calaña y las redes sociales a punto de estallar, por la pasión exagerada que le imprimen a la política en las regiones.

Como nunca antes, 10 candidatos que representan diferentes vertientes políticas, lanzaron sus nombres para estar en el escenario. El primero que salió fue Pedro Castro Araujo, del movimiento Energía Vallenata, el CNE no le validó sus firmas, es decir, su acto no fue aceptado, algunos aseguran que le hicieron un favor porque su votación sería ínfima y su salto podría ser mortal. Lina de Armas presentó su gala “Yo soy diferente, mis competidores son más de lo mismo” avalado por el Polo Democrático, pero defraudó a sus seguidores por un extraño arreglo con Franco Ovalle, candidato de la U a la Gobernación, recibió rechiflas e inmediatamente fue desafectada por su partido. Robert Romero del partido Liberal, este personaje, cómico a ultranza, se involucra en cada elección de alguna forma, cada vez con una careta distinta, pese a saber que no tiene votos, va, porque logra dividendos y vive de política, su acto está desgastado y la gente está aburrida de lo mismo, dejó solo al candidato a la gobernación de su partido, Arturo Calderón y se fue con la U, un claro ejemplo de doble militancia. Jhon Valle, por el partido Mais, llegó respaldado por los indígenas de la Sierra Nevada, está haciendo un trabajo con las comunidades, pero no alcanzará a ganarse el aplauso del público. Pedro Acuña por Aico, tiene cero posibilidades y su presentación ha sido la más aburrida, el público se durmió. Sergio Araujo del Centro Democrático, ha hecho un campaña con buenas propuestas, de la mano de Uribe, un mago muy habilidoso, precursor de muchos números y creaciones, con una gran tradición circense, vino a una función de pretemporada y muchos lo aplaudieron; este es el candidato que ha mostrado mayor solvencia en los debates, además tiene la visión más clara sobre la Valledupar del futuro, pero las encuestas no lo favorecen y no cuenta con una plataforma que le garantice la victoria. Evelio Daza, como buen domador de leones, se enfrentó al partido Verde por no apoyar a Imelda Daza como inicialmente se pactó y le fue retirado el apoyo, se fue entonces a la jaula del partido Liberal para adiestrar al candidato Arturo Calderón, incurriendo también en doble militancia, no tiene chance de pelear la alcaldía y el momento de su aparición en política ya pasó. Andrés Arturo Fernández, hijo del cuestionado ex Alcalde Luis Fabián Fernández, se ha visto involucrado en broncas internas que no han dejado consolidar su proyecto; en primer orden salió del partido Liberal, como el Hombre bala, por divergencias con los demás directoristas y cayó en la malla de Opción Ciudadana que lo avaló, pero rápidamente tuvo problemas con el director del partido en el Cesar, Jorge Luis Oñate, candidato a la Asamblea quien se molestó porque le estaba siendo infiel con los candidatos de la U, por lo que el Veedor Nacional solicitó su salida del partido, muchos remedos, piruetas y números musicales, eventos con músicos, que facilita su tío, el director de Olímpica Stereo, Javier Fernández, una maniobra para intentar atajar un proyecto que se ha venido disminuyendo, más aún, cuando se presentaron diferencias con la casa Monsalvo Gnecco por el freno de los recurso ante la inminente derrota.

En la carpa sigue con alguna opción, el candidato de Cambio Radical, Jaime González, ex concejal con carisma, futuro político y un discurso serio, es el único que puede dar una sorpresa, pero tiene el punto negativo de sus mentores; es el candidato del alcalde Fredys Socarrás, quien llegó al circo con Natalia Springer y fue recibido a tomatazos por dejar la ciudad con más oscuros que claros, también le restan  Alfonso Mattos, un burdo negociante de la política que tiene como eje de su estructura, ser amigo de Vargas Lleras; Jaime se ha mantenido en el segundo lugar de las encuestas, en su campaña se presentó el mayor escándalo, al saltar como un trapecista experimentado de donde Franco Ovalle, de la U a apoyar a Arturo Calderón, del partido Liberal. Para cerrar el espectáculo de media noche llega Tuto Uhía, del movimiento Avanzar es posible, su función “El juego de la luz”, fuertes rumores aseveran que está financiado por Electricaribe, con pésima recordación en el imaginario colectivo gracias su mal servicio; está marcando el 56% de preferencia y su propuesta se basa en el conocimiento que tiene del municipio como ex concejal y candidato en las pasadas elecciones, en las que logró 28.000 votos, es el virtual alcalde, su campaña es liderada por Ape Cuello, representante a la Cámara, quien se presentó con un disfraz de “Terminator” porque nada lo derrumba, resurgió de las cenizas, ni si quiera la parapolítica lo pudo derrotar y, hoy por hoy, está a punto de apoderarse de Valledupar, en compañía de los representantes Chichi Quintero, de Cambio Radical; Cristian Moreno, de la U y Fernando de la Peña, de Opción Ciudadana. Ahora como paracaidistas, todos quieren sumarse a esta gala, en aras de alguna retribución, antes del 25 de octubre cuando se baje el telón. La gran pregunta es ¿Cómo logrará Tuto dirigir el Circo Valledupar con tanto payaso que quiere participar?