Uso de cookies

La Silla Vacía usa Cookies para mejorar la experiencia de nuestros usuarios. Al continuar navegando acepta nuestra política.

listo

Por Carlos Hernández Osorio · 18 de Marzo de 2019

17

0

 

Este jueves, la Alianza Verde definirá los pormenores de cómo se realizará la encuesta de la que saldrá su candidato a la Alcaldía de Bogotá entre Claudia López y Antonio Navarro.

Aún faltan puntos gruesos por cuadrar, pero los dos ya se pusieron de acuerdo, al menos, en que se haga el 30 de marzo, confirmó La Silla Cachaca con tres fuentes de los verdes (llamamos y le escribimos al Secretario del partido, Jaime Navarro, que es el que oficialmente maneja el tema, pero no nos respondió).

Esa fecha termina siendo un punto medio entre la posición de Navarro de que se hiciera lo más rápido posible porque él viene en ascenso, y la de López de tener tiempo suficiente para hacer campaña y posicionar mejor su nombre porque aunque ha sido puntera en otras encuestas, apenas comenzó a hacer campaña hace menos de dos semanas.

El ganador, entonces, se dará a conocer a comienzos de abril, y aunque una fuente del lado de Navarro nos dijo que sería el 6, es otra de las cosas que no se ha definido totalmente.

Ese momento es importante porque como ambos candidatos son los que hasta ahora, según encuestas anteriores, tienen más posibilidad de ser alcaldes, el día en que se dé a conocer el nombre del ganador marcará el comienzo de otra etapa de la campaña, con miras a las coaliciones que esté dispuesto a hacer la una o el otro.

Además, los partidos que solicitaron hacer consulta interpartidista, entre ellos el verde, tienen hasta el 12 de abril para retractarse, y por eso la definición del candidato verde también entrará a jugar con ese plazo, en un momento en que, como ya lo contamos, hacer esas consultas ya no genera muchos incentivos para los candidatos más fuertes.

López y Navarro también acordaron que el perdedor aceptará la victoria del otro así sea por un margen estrecho, lo que da cuenta de que ambos mantienen una competencia amigable, como ellos lo han dicho.

Es una diferencia frente a la encuesta que hicieron los tres precandidatos uribistas (que finalmente ganó Ángela Garzón), en la que se había acordado que si la diferencia entre el primero y el segundo era menor al margen de error, la encuesta se repetía con la idea de que al final el ganador fuera claro y tuviera mayor legitimidad.

Todavía falta definir, sin embargo, si se la juegan por la idea que está sobre la mesa de contratar dos firmas encuestadoras: una que haga una encuesta abierta (sin importar la filiación política) y otra que haga la auditoría a esa encuesta.

De hecho, aunque una fuente del partido le dijo a La Silla Cachaca que el trabajo de campo lo hará el Centro Nacional de Consultoría (CNC), y otra nos dijo que “la muestra va a estar entre 2.700 y 3.200 personas”, son asuntos que aunque se han puesto sobre la mesa, aún no se definen.

Una muestra que tenga esa magnitud, en todo caso, es grande, teniendo en cuenta, por ejemplo, que la más reciente que hizo el CNC para CM& (que a su vez es la más reciente que se conoce de intención de voto a la Alcaldía de Bogotá) tuvo una muestra de 601 personas que respondieron por teléfono.

La que hizo esa misma firma para el Centro Democrático, de manera telefónica, fue con 2.316 militantes, aunque ese partido hizo una adicional con Yanhass con una muestra similar entre no militantes cara a cara, por lo que para definir su candidato fueron encuestadas 4.628 personas.

De cómo defina el partido ese tipo de detalles depende que su candidato arranque con una fuerza que se atenga a la que finalmente tiene dentro de los votantes.

CONTEXTO