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Por Blogoeconomia · 09 de Mayo de 2016

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Por Juan Camilo Cárdenas

Un curso que aun sueño diseñar para el futuro estará basado en las siguientes películas: , , , y . El tema del curso será el diseño de sistemas de gobierno para una sociedad moderna.

Con recurrencia volvemos al debate eterno de qué tipo y tamaño de estado deberíamos tener, y quién se debería encargar de resolver lo público. Una serie de eventos recientes en mis clases y otras de colegas me ha llevado a retomar esta discusión, sobre todo por una estrategia particular de solución que ha surgido, precisamente desde los jóvenes, y que contaré abajo.

Uno podría resumir las posiciones acerca del contrato social a través de quienes han marcado en diferentes momentos sus visiones en lugares diferentes del espectro político. Tres ejemplos de versiones de “Sociedad” o de “Contrato social” entre las cuales se ha movido buena parte de los debates económicos y políticos podrían ser estas.

1. Thomas Hobbes y el Leviathan

solo veía en los pactos con la espada del Leviathan, la respuesta a la naturaleza humana:

2. Margaret Thatcher: “Quién es la “sociedad”? No hay tal cosa”

En el otro espectro está quien en su momento lideró la doctrina junto a Reagan de la desregulación y reducción del estado. En una dada en septiembre de 1987 al ser reelegida para un tercer período, la entonces Primera Ministra del Reino Unido respondió acerca del problema de deterioro de la calidad de vida de los más pobres y el papel del gobierno con estas palabras:

"Creo que hemos pasado por un período en el que demasiados niños y personas han llegado a entender "Tengo un problema , es el trabajo del Gobierno resolverlo!" o "tengo un problema , voy a ir a buscar un subsidio para hacer frente a él! " "Estoy sin casa, el Gobierno debe darme vivienda! " y así están están trasladando sus problemas a la sociedad, y qué es la sociedad? ¡No existe tal cosa! Hay hombres y mujeres individuales, y hay familias y ningún gobierno puede hacer nada excepto a través de la gente y la gente se valdrá de si misma primero"

3. Ostrom y el auto-gobierno

Y finalmente Elinor Ostrom, quien ve en el auto-gobierno la posibilidad de resolver el problema de lo público y lo colectivo desde los mismos miembros de la sociedad que se beneficia pero debe adueñarse de esa responsabilidad:

Cada uno de ellos tendría una posición diferente de resolver uno de los problemas eternos de lo público, el de contribuir voluntariamente a producir un bien que beneficia al grupo. Mi colega tiene con una buena descripción de este problema desde la demanda de bienes públicos y su oferta desde los gobernantes.

El juego de los Bienes Públicos.

Uno de los experimentos económicos más populares y sencillos para explicar el problema de los bienes públicos es el juego de las contribuciones voluntarias o VCM (Voluntary Contributions Mechanism). En una clase típica de, digamos, 30 personas, lo hago de la siguiente manera:

Cada estudiante recibe una ficha con la cual debe tomar una decisión de inversión. Puede invertir la ficha en un fondo privado (P) o invertirla en un fondo común o grupal (G). Por cada ficha invertida en el fondo grupal (G) cada uno de los participantes, sin importar cómo invirtió, recibe $1,000. Sin embargo, si Usted invierte su ficha en el fondo privado (P), Usted recibe $10,000, además de los $1,000 por cada ficha invertida por los demás. Resumiendo, miremos cuatro ejemplos y los pagos para mí y para los demás del grupo:

Claramente la sociedad obtiene la solución óptima cuando todos invierten su ficha en (G). Así se logra el máximo nivel de bienestar agregado y distribuido además de manera equitativa. Si cada uno obtiene $1,000 por cada ficha invertida, es decir, cada persona recibe $30,000 –el tercer escenario de la gráfica, a pesar de haber renunciado al costo de oportunidad de no obtener los $9,000 netos si hubiera invertido en (P). Sin embargo existe un problema: si alguien quiere invertir en (P), y libremente lo puede hacer en el juego, recibirá sus $10,000 mas los 29x$1,000, es decir sus ganancias se suben a $39,000, mejor aun que los $30,000 de la solución ideal. Con ese acto, de invertir en (P), se reducen las ganancias de los demás a $29,000 y se aumentan las propias a $39,000 (el escenario inferior en la gráfica). Si el siguiente jugador decidiera seguir esta estrategia, ganaría $10,000+$28,000=$38,000 y así sucesivamente se deterioraría el fondo grupal hasta el punto en que todos invertirían en (P) generando ganancias individuales de apenas sus $10,000 (el segundo escenario de la gráfica).

Nuestros tres referentes darían prescripciones diferentes. En el mundo Thatcheriano cada cuál buscaría invertir en (P), en el mundo Hobbesiano la espada del Leviathan obligaría a que eligieran (G) a la brava, y en el mundo Ostromiano se construirían acuerdos auto-gobernados para elegir (G) a través de las normas sociales, el monitoreo y la sanción entre los miembros del grupo.

, y para algunos sorprendente, cerca de la mitad de los estudiantes en estos juegos en el mundo entero decide invertir en el fondo grupal en una primera ronda de este juego. El otro resultado también robusto es que si se hace de manera repetida, esa fracción de cooperantes va decreciendo en la medida en que van observando que hay otra fracción, creciente, de quienes quieren obtener sus $10,000 y además beneficiarse de los $1,000 adicionales de las contribuciones de los demás. Este es el caso clásico del free-riding, junto a los efectos de reciprocidad o del “tit-for-tat” bien conocidos ya.

En ocasiones les permitimos a los estudiantes tener un diálogo entre ellos antes de volver a jugar una ronda adicional del mismo juego. Y aquí encontramos con frecuencia un patrón similar: la comunicación entre ellos presta varios servicios: sirve para aclarar a algunos la naturaleza de la externalidad, y después sirve para generar las normas sociales que castigarían socialmente el comportamiento oportunista, generando un deber moral de contribuir al bien común por encima de esas ganancias extras del free-riding. Este resultado de la comunicación , mostrando estos mecanismos de la comunicación cara-a-cara como un potente motor del auto-gobierno.

Uno de los puntos clave del juego es el instrumento de decisión. En ocasiones lo hacemos entregando a cada jugador dos cartas de naipes, una roja para invertir en (G) y una negra para invertir en (P). En otras ocasiones usamos unas tarjetas electrónicas de respuesta populares en los programas de televisión donde la audiencia participa votando por algún tema.  

La solución del sistema totalitario benevolente.

En los últimos años ha surgido entre los estudiantes de varios cursos mios y de algunos de mis colegas una solución particular: una vez se les permite dialogar entre ellos y han acordado que lo mejor para el grupo es que todos inviertan en el fondo grupal (G), deciden que todos entreguen a un líder del grupo los instrumentos de decisión, para que ese líder decida por ellos el bien común. En el caso de las cartas de naipes, acuerdan recoger todas las cartas negras para impedir la tentación de usarlas, o acuerdan entregar todas las tarjetas electrónicas, para impedir que alguien pueda de manera deliberada volver a invertir en el fondo privado (P).

Lo paradójico es que se genera muy rápidamente el consenso de que esta solución del Gran Hermano, del Líder, garantiza el bien común. Deciden renunciar a la libertad de elegir, y al derecho a auto-regularse desde el juicio moral individual de cada jugador y como resultado de un acuerdo colectivo del grupo para producir el mejor resultado social.

En uno de estos cursos hace pocas semanas miramos con asombro el proceso fluido de construcción de esta misma solución, y rápidamente nos vino a la mente el mundo Orwelliano. Les preguntamos cuántos habían leído “1984” de George Orwell. Ninguno. Pregunté cuántos habían leído la novela gráfica “V for Vendetta” de Alan Moore y David Lloyd, pero muy pocos habían visto siquiera la película. ¿Cuántos habían visto “The Matrix”?, unos cuantos más, aunque no tantos.

La salida rápida del totalitarismo benevolente.

Es de alguna manera paradójico que en ocasiones queramos que un sistema “fuerte”, a veces de derecha y en otras de izquierda, nos resuelva el problema de lo público de esta manera autoritaria. Estas obras literarias que mencioné arriba, sin embargo, nos recuerdan también los riesgos de esos sistemas políticos en que le entregamos al Gran Hermano los destinos de los dilemas colectivos.

En “1984”, Orwell describía las tres reglas de esa nación totalitaria, y la explicación que daba O’Brien, el funcionario del Ministerio de la Verdad, para justificarlas:

  • Guerra es Paz. La guerra hace que los ciudadanos no se levanten contra el estado porque es necesario mantener la defensa ante el enemigo. En ese sentido, diría O’Brien, la Paz es Guerra.
  • Libertad es Esclavitud. Dado que el esclavo no conoce más opciones, se siente libre, y en ese sentido la Esclavitud es Libertad.
  • La Ignorancia es Fuerza. Los ignorantes no se levantarán contra el estado, y en ese sentido la Fuerza es Ignorancia.

Curiosamente las propuestas populistas de algunas izquierdas y algunas derechas, extremas en ambos casos, tienden a coquetear con estas formas de gobierno y control, de nuevo, bien intencionadas en la búsqueda del bien común.

Una de las cosas mas interesantes de hacer experimentos con incentivos (consecuencias) reales es que nos dan información adicional que las encuestas no dan. Un ejemplo, la fuerte tendencia, al menos en encuestas, pero que no pareciera coincidir con la solución que venimos observando en estos grupos de estudiantes que recurren a estas soluciones totalitarias benévolas, renunciando a su libertad de elegir, o a trabajar en comunidad y desde los acuerdos colectivos. Prefieren el atajo del , ese partido del , o .

Hasta dónde pueden estos experimentos en clase mapear los comportamientos ciudadanos de nuestros estudiantes seguirá abierto a la discusión y verificación. Pero si llama la atención que entre los jóvenes se encuentre una fracción importante que reclama la mano dura, menos democracia, y mucho efectismo en la coerción de las libertades de los individuos para resolver lo público.

 

Comentarios (13)

Jose Mario Aristizabal

09 de Mayo

0 Seguidores

De los indígenas de Nariño a los esclavos de las plantaciones de Virginia, p...+ ver más

De los indígenas de Nariño a los esclavos de las plantaciones de Virginia, pasando por los habitantes de Corea del Norte, creo que un problema que complica este ejercicio es los valores culturales tan disimiles, que sencillamente son obviados, del rey semilla, al Dios-Faraón, pasando por el pontífice de la cristiandad hasta llegar al estado soy yo de Luis XIV, la dictadura del proletariado de Stalin, o estas formas de dictaduras suaves como Venezuela o la Rusia de Putin, podemos en contexto con las encuestas de Gallup de américa latina, que muestran que la mayoría de los latinoamericanos están dispuestos a intercambiar seguridad por democracia, nos llevan a una encrucijada aparente en occidente, pero una elección automática para muchos de los otros.
Creo que la gran diferencia con los pobres, marginados y las etnias explotadas, cual castas impuras, es sencillamente la consciencia o la ilusión de poder, casi como cuando Neo escogió entre la pastilla azul y la roja, en el fondo nada iba a cambiar y posiblemente el gran mito de occidente es la elección y el juego de la democracia, "cada voto cuenta", Asimov tiene un cuento sobre las elecciones donde solo una persona decidía por todo el electorado, la cual ni siquiera hacia una manifestación consciente sino a partir de sus vivencias le permitía a Univac seleccionar el líder, el oráculo de Delfos tenia el poder de guiar al pueblo, a través de la comunicación de los designios de los dioses, como después la iglesia católica se abrogo ese poder.
Si miramos eso platanizado podemos observar por ejemplo que en Colombia Santos salio elegido por unos electores y después por el complemento ideológico de los mismos, osea un juego donde al final no importa que se dice sino quien lo dice. Creo que la tentación del dictador benévolo como se conoce en la literatura macroeconomica ese personaje que selecciona la senda de crecimiento y organiza al estado y establecimiento para un único fin, ha sido idealizado mucho por los economistas, pero el problema que realmente se presenta es que nuestras instituciones no han sido diseñadas para servir al pueblo sino desde la colonia, como instrumentos de recolección de rentas, en los cuales el estado otorga mediante cédulas reales(o concesiones), pontazgos y tributos alcabaleros, en la costa el capitalismo aun no llega y si reconociéramos que los caciques tienen siervos en sentido medieval podríamos avanzar en la identificación de nuestra identidad. En el fondo esa dicotomia free rider, rent seeker que se puede ver desde las pirámides(de DMG) es la relación mas efectiva de control social que hemos establecido, y es el juego de todos nos engañamos y nos indignamos porque el carnaval nos permite fantasear en el imaginario del avispado, aquel ser mitológico local que todo lo logra a costa de los otros por vivo.

Blogoeconomia

10 de Mayo

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Lechatnoir, creo que el doctador benevolo de los economistas al que ud hace re...+ ver más

Lechatnoir, creo que el doctador benevolo de los economistas al que ud hace referencia, es decir el "social planner", no es a quien me refiero con el Gran Hermano como solucion y a la que hace referencia estas frecuentes soluciones de los estudiantes. Yo me refiero a delegar la autoacracia a otros para que nos gobiernen en lugar de gobernarnos desde la deliberacion y el convencimiento de unos a otros de que podemos escoger (G) en el juego, libremente, y maximizar el bien comun. Estoy por el camino de Tocqueville y los Ostrom

GMolano

10 de Mayo

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Tengo un aporte al juego. Entiendo que el incentivo económico sea usado para ...+ ver más

Tengo un aporte al juego. Entiendo que el incentivo económico sea usado para descifrar el comportamiento social, pero creo que no sale del precepto de que la relaciones económicas determinan totalmente las relaciones humanas en sociedad. Algo muy cierto en el siglo XX y probablemente en una buena parte del siglo XXI, pero no creo que sea así siempre. Yo les propondría evolucionar y realizar una versión 2.0 del juego, que puede darnos luces acerca de como salir de ese circulo infantil de creer en la mano dura de izquierda o de derecha como solución. En la versión 2.0 le incluiría al juego, el balance en el uso de la información como catalizador para acelerar o ralentizar el beneficio económico del incentivo. Están los participantes, las fichas, los fondos privados, los fondos públicos y la información. La información no la tienen todos los participantes y de hecho ninguno la tienen completa. La idea es encontrar en el juego las condiciones para que la información completa y el incentivo económico tengan el mismo valor. Y sobre todo que no siempre caigan en las mismas manos.

Blogoeconomia

10 de Mayo

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GMolano, estoy totalmente de acuerdo en que la informacion es vital en el jueg...+ ver más

GMolano, estoy totalmente de acuerdo en que la informacion es vital en el juego. La literatura por ejemplo muestra que si se revela la informacion completa de las accions de los demas jugadores se pueden aumentar las contribuciones. Es facil de implementar y los resultados son mas bien robustos en el laboratorio. En el mundo real podriamos pensar en la DIAN publicando todas las declaraciones de renta. ¿Viable? ¿Deseable? es parte de la discusion que tenemos que dar sobre nuestras contribuciones al bien comun, en este caso el tributario.

GMolano

10 de Mayo

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Creo que aun esta en el capitulo económico, pero al final del camino cuando y...+ ver más

Creo que aun esta en el capitulo económico, pero al final del camino cuando ya no hay mucho que hacer. Voy a darle un ejemplo para ubicarlo en lo que le sugiero. Como participante del juego usted puede tener sus fichas y una parte de la información, cualquiera que sea su objetivo tiene que reunir toda la información para maximizar el rendimiento (o en su defecto ralentizar el que le es adverso). Pero para conseguir esa información tiene que estar dispuesto a compartir su información y formar consenso. Casi todos los ciclos productivos de hoy en día involucran un proceso de información y dependiendo de su dominio, el rendimiento de la inversión puede variar de muy negativo a altamente rentable. Y es ahí donde entra el juego, porque sin querer cada jugador puede tener una pieza del rompecabezas de la información de otro participante en la medida en que el interesado o interesados sepan compartir su información van a ver maximizada su inversión.
No me he puesto a pensar en la filigrana metodológica pero creo que ya ustedes me agarraron la idea. Se pueden diseñar escenarios de transición en los que se planteen dominios relativos de información, dominios relativos de consenso en una u otra tendencia etc.

Leopoldo Fergusson

10 de Mayo

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Juan Camilo, Interesante la solución de los estudiantes, pero no me queda del...+ ver más

Juan Camilo, Interesante la solución de los estudiantes, pero no me queda del todo claro por qué es una solución que muestra afinidad con opciones autoritarias. No es que no haya visto esa afinidad en mis estudiantes, la he visto (aún está pendiente estudiar los efectos de crecer durante los años formativos con un líder marcadamente autoritario). Pero, ¿no podría entenderse esto casi que como democracia representativa? Nosotros le damos el mandato de tomar tales decisiones. ¿Qué pasaría si el elegido se desvía de una decisión que responda al interés social? ¿No lo castigarían los demás estudiantes, como (se supone) deben hacer los ciudadanos con sus gobernantes en las urnas? Saludos, Leopoldo

Blogoeconomia

10 de Mayo

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Leopoldo, buen punto. pero aun no me convenzo que esta fuera la mejor expresio...+ ver más

Leopoldo, buen punto. pero aun no me convenzo que esta fuera la mejor expresion de la democracia representativa. entre otras porque le estan entregando al Lider Gran Hermano la posibilidad de elegir en contra de ellos mismos. ya estoy pensando en una variacion del experimento en que si esta solucion aparece, quien recibe todas las tarjetas para decidir por los demas, puede apropiarse si quiere de parte de las rentas. en esta solucion de estos estudiantes los individuos estan renunciando a la libertad de eleccion y a la posibilidad de deliberar sobre el camino colectivo de llegar a la solucion de "Todos en G". es un commitment device pero que debilita las posibilidades de una democracia deliberativa y participativa.

Jose Mario Aristizabal

10 de Mayo

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Entonces se vuelve un problema de agencia, lei las condiciones de Ostrom y me ...+ ver más

Entonces se vuelve un problema de agencia, lei las condiciones de Ostrom y me parecio entender que debe haber mecanismos de control con penalidades graduales y proporcionales para que se pueda establecer un equilibrio cooperativo, aun asi no veo la diferencia entre este enfoque y la planificación quinquenal tipo Gulag, aunque pensaria que este es un kibutz, me parece extraña la discusión en el sentido en que pareciera abordarse es una discusión democracia directa(como en ciertos cantones suizos) versus la representativa que domina la politica internacional.

Pnosm

11 de Mayo

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El problema con este ejercicio es que la solución grupal prevee que alguien d...+ ver más

El problema con este ejercicio es que la solución grupal prevee que alguien de un subsidio más grande que en la solución privada. Claramente aliarse para tener un subsidio mas alto puede sel optimo siempre y cuando los participantes nomtengan que pagar por ello. No es un asumir un paganini diferente de los jugadores conlleva a soluciones no optimas socialmente.

Blogoeconomia

12 de Mayo

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aqui los participantes si asumen un costo: perder $9,000 por invertir en lo pu...+ ver más

aqui los participantes si asumen un costo: perder $9,000 por invertir en lo publico. es un costo alto!

apelaez

11 de Mayo

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¿En el juego existe la posibilidad de que la persona que le encargan las cart...+ ver más

¿En el juego existe la posibilidad de que la persona que le encargan las cartas desvíe recursos del grupo a su cuenta privada?

Blogoeconomia

12 de Mayo

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no, y por eso es que se podria volver una opcion interesante como le conte a l...+ ver más

no, y por eso es que se podria volver una opcion interesante como le conte a leopoldo arriba en mi respuesta. ahora mismo estamos diseñando un experimento en esa linea para mirar la corrupcion desde los ciudadanos y desde los funcionarios publicos
 

Cesar Mantilla

13 de Mayo

53 Seguidores

Juan Camilo, hay otros dos trabajos clave para entender los mecanismos que las...+ ver más

Juan Camilo, hay otros dos trabajos clave para entender los mecanismos que las personas prefieren para intentar aumentar la provisión de bienes públicos. Messick et al. 1988 hacen un juego de recursos de uso común peculiar: cada uno pide lo que quiera quedarse del recurso, pero si lo que todos piden excede el total de recurso disponible entonces todos se van sin nada. Es como un juego del ultimátum, pero el truco es que los participantes sólo conocen la distribución de probabilidad de la cantidad de recurso. A algunos grupos los dejan comunicarse antes de tomar las decisiones y a otros no los dejan comunicarse. Al final les ofrecen jugar otra vez, pero les dicen que si prefieren jugar con las mismas reglas o si mejor eligen a un líder que va a tomar decisiones por todos (incluído cuánto le toca a cada persona de éste recurso). Resulta que de los que tuvieron el chance de comunicarse, sólo el 23% quiere jugar con un líder, pero entre los que no se comunicaron la proporción de los que prefieren tener un líder sube al 68%!
Hay otro paper, no tan relacionado pero aún útil (Gurerk et al. 2006) en el que tras cada ronda de un juego de bienes públicos le dejan a los participantes "auto-seleccionarse" en un juego con o sin castigos costosos para el infractor y el castigador. En la ronda 1 como 35% prefiere el mundo con castigo y contribuyen como el 60% de su dotación (comparado con contribuciones del 40% en los que prefieren el mundo sin castigo). En la ronda 30 el 95% prefiere el mundo con castigo, y las contribuciones en este escenario son como del 95% de la dotación.

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