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Por Jerson Ortiz · 05 de Agosto de 2018

Cielo Ortiz renunció a las Empresas Públicas para aspirar a la Alcaldía de Neiva.

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La arquitecta Cielo Ortiz Serrato renunció la semana pasada a la gerencia de las Empresas Públicas de Neiva, la segunda entidad con más presupuesto en la ciudad,  para ser candidata a la Alcaldía el próximo año posiblemente por el uribismo.

Como no tenía experiencia pública (venía de gerenciar un centro comercial durante 10 años) cuando llegó al cargo por recomendación del alcalde Rodrigo Lara Sánchez , su gestión siempre estuvo en el ojo del huracán.

Como un corte de cuentas a su gestión al frente de la entidad, La Silla revisó 18 contratos por más de 200 millones de pesos para obras de acueducto y alcantarillado que se firmaron bajo su mandato desde enero de 2016.

Esto fue lo que encontramos:

1- Le dio la mayoría de los contratos a empresas reconocidas, pero también a gente que apoyó la campaña del alcalde Lara

De los 18 contratos que revisamos encontramos que la gran mayoría, 13, se los dieron a empresas reconocidas del departamento como Ingeniería Jaules (que ha manejado contratos con Ecopetrol), RM Ingeniería Integral que cuenta con obras en municipios del sur como Acevedo y Palestina, o Angélica Alvira, una ingeniera que ha manejado contratos públicos como el plan maestro de acueducto de Teruel, en el sur del Huila, y en municipios como Gigante.

Son contratos enfocados en tareas importantes como la optimización de redes de alcantarillado o la pavimentación de tramos intervenidos. Y que en su mayoría ya se entregaron y liquidaron a satisfacción de las partes y las comunidades.

Pero también hay otros cinco contratos que se le encargaron a empresas o personas que apoyaron y financiaron la campaña a la Alcaldía de Rodrigo Lara.

Son los casos del ingeniero industrial Dorian García, que aportó 25 millones de pesos a la campaña, y en el 2016 ya en el gobierno de Lara, en las Empresas Públicas lo eligieron para hacer la rehabilitación de unas calles inicialmente por 618 millones, pero luego le hicieron dos adicionales con los que pasó a mil millones.

La empresa 4G4 Ingeniería S.AS, que le organizó una reunión política a Lara el 10 de octubre de 2015 (a tres semanas de las elecciones), tiene contratos bajo la administración de Ortiz, que suman 1.200 millones de pesos y que tienen como objeto optimizar y mejorar redes de acueducto.

Y Jhon Jairo Andrade, hermano del exsenador conservador Hernán Andrade que movió votos por Lara, tiene contratos por más de 2.500 millones de pesos para reponer y construir alcantarillados.

“Uno no tiene datos ni listas de quienes apoyaron al Alcalde o no. El criterio para elegir estas empresas es que cumplan con las exigencias técnicas, legales y que tengan experiencia. Y en todos los casos cumplieron y entregaron las obras, eso es lo que import”, le dijo la exgerente Ortiz Serrato a La Silla Sur.

Que las personas que ayudaron a financiar la campaña de Lara o le hayan hecho política se ganen contratos con las Empresas Públicas no es un delito. En el primer caso porque los aportes no excedieron los topes (que era de 27 millones de pesos), y las leyes de contratación sólo restringe a los que se pasen.

Y en el caso de los que votaron tampoco porque, como explicó Ortiz, para ganar los contratos tenían que pasar por filtros como inscribirse en el registro de proveedores, demostrar experiencia y capacidad.

De todos modos desde el Concejo de Neiva le pidieron a Procuraduría investigar a la exgerente Ortiz y al alcalde Lara por presuntamente direccionar la contratación con aliados de campaña. 

2- La mayoría de contratistas son del Huila

Una de las principales críticas que ha tenido la administración de Lara, y que fue carne de cañón de los dos fallidos procesos de revocatoria en su contra, es que supuestamente la mayor parte de la contratación de la Alcaldía y las Empresas Públicas se la llevan compañías que no son del departamento.

Revisamos y encontramos que de los 18 contratos, 13 se los ganaron empresas locales. Es decir más de un 77 por ciento.

Las empresas de afuera que manejaron contratos bajo la administración de Ortiz Serrato fueron Piasing Ltda del Meta, 4G4 Ingeniería de Bogotá, Rincón y Rincón Constructores de Bogotá, y el ingeniero Diego Zamora de Buga, Valle.

3- Hubo contratistas que repitieron

Siete de los 18 contratistas que revisamos tuvieron otros contratos con las Empresas Públicas de Cielo Ortiz bien sea a monto personal o en consorcios.

Un caso particular es el de la arquitecta Alba Rocio Herrera que se ganó el contrato de remodelación de la sede principal de las Empresas Públicas de Neiva por más de 1.300 millones de pesos, semanas después de haber tenido otro contrato de asesoría con la misma empresa justamente para definir y diseñar las remodelaciones que se tenían que hacer en las sedes de entidad.

“En este caso puntual no veo ninguna irregularidad, qué mejor que la que va a hacer una obra de estas tan importante haya conocido de antemano qué va a hacer”, señala la exgerente. Lo cierto es que bajo esas condiciones Herrera tenía la ventaja frente a las otras empresas que presentaron propuestas.

Otros que repitieron fueron los de la empresa 4G4 Ingeniería que se ganaron dos contratos por más de 1.200 millones de pesos para optimizar redes de acueducto y alcantarillado. También los de Ingeniería JOULES M.E.C LTDA que fueron los escogidos cuatro veces para los trabajos de pavimentación. También tuvieron al menos dos obras Fernando Bonilla, Edgar Navarro Naranjo y John Jairo Andrade.

Como tiene un régimen de contratación especial, las Empresas Públicas de Neiva pueden escoger a los contratistas por factores que le favorezcan como mejor oferta de precios, calidad y experiencia.

El resto de los contratistas, 12, se estrenaron con la empresa.

4- La contratación se siguió adjudicando por invitación privada, pero hubo cambios

El manual de contratación de las Empresas Públicas de Neiva que se rige por bajo el régimen del derecho privado, le permite contratar de tres maneras dependiendo del valor del contrato: por contratación directa (abogados, fontaneros, administrativos); por invitación privada; y por invitación abierta.

La modalidad que se usó en los 18 contratos que revisamos fue el de la invitación privada, es decir que la empresa hace un estudio de mercado e invita por correo electrónico o carta impresa hasta cinco compañías para que le presenten una propuesta. La compañía o persona que cumple con los requisitos técnicos y legales, y hace una oferta ajustada se queda con la obra.

Un criterio de discrecionalidad que, en el papel, apunta a contratar a los mejores, aunque eso permite que varios contratistas repitan.

Lo que innovó la administración de Ortiz Serrato fue que en algunos casos el ganador se defina por una subasta, donde los interesados se bajan del precio inicial. Eso representó que la empresa ahorrara unos recursos para ser reutilizados en otras obras.

“Por ejemplo con el sistema de subasta se contrataron los productos químicos para las plantas de tratamiento. La reducción fue de más del 30%, ahorro que superó los $600 millones”, señaló Ortiz.

Antes de que esa fórmula funcionara la exgerente Ortiz Serrato estuvo en el ojo del huracán porque la primera empresa que se ganó el contrato de químicas por subasta incumplió porque no tenía la capacidad.

Para consultar la base de datos de los contratos que analizamos haga clic aquí.

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