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Por Jineth Prieto · 05 de Junio de 2018

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La derrota de las maquinarias en la primera vuelta en Norte de Santander replanteó el verdadero alcance del poder del gobernador William Villamizar y del condenado Ramiro Suárez, y rebarajó los planes de los políticos de la región de cara a 2019

Además de que con la arrolladora votación de Iván Duque (fue el departamento donde obtuvo más votos porcentualmente) el partidor local se inclinó a la derecha; se sentaron las bases para nuevas alianzas que competirán por el poder regional el próximo año.

El cambio en la balanza

El resultado del domingo pasado de Germán Vargas Lleras en Norte de Santander (esperaba 150 mil votos y solo cerró en 63 mil) más allá de ser un botón de la muestra del fracaso de las maquinarias en la primera vuelta presidencial, en la región fue el segundo campanazo que alertó sobre que el poder los dos principales gobernantes locales está a la baja.

 

El primero fue en las legislativas de marzo. 

Aunque en esas elecciones tanto el gobernador William Villamizar, como el condenado exalcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez, quien es el poder detrás del poder en la ciudad, coronaron eligiendo a sus fichas principales; se quedaron cortos con lo que prometieron y dejaron quemar a aliados que tenían la balanza de poder a su favor.

Mientras que Villamizar se quedó sin el senador de La U, Manuel Guillermo Mora, y terminó distanciado de su socio, el ahora senador de Cambio Radical, Édgar Díaz; Suárez se quedó sin el conservador Juan Manuel Corzo, y puso menos votos de lo que esperaba a la lista a la Cámara de Cambio.

Por eso, como nos lo contaron cuatro políticos activos del departamento, la primera vuelta presidencial era la prueba ácida de las maquinarias que mueven los dos.

“Tenían compromisos y llenaron muchas plazas, su responsabilidad era traducir eso en votos a todo a costo”, nos dijo una de esas fuentes.

Aunque es difìcil comparar la eficiencia de esas estructuras políticas en la primera vuelta con la de la campaña legislativa, sobre todo porque el domingo pasado hubo plata solo para logística y no para comprar votos y pesó el fantasma del ‘castrochavismo’ en la frontera; el resultado de Vargas Lleras versus el segundo lugar de Sergio Fajardo (102 mil votos) fue el que le dio fuerza a la idea de que los votantes empezaron a votar obedeciendo a otros criterios. 

“Uno sabe que hacer que una maquinaria funcione requiere de costalados de plata, pero lo que quedó demostrado es que a uno también lo tienen que apreciar y eso es lo que faltó”, dijo a La Silla uno de esos políticos. “William y Ramiro eran la cara aquí más que el mismo Vargas Lleras y esto demuestra que ya no son lo mismo”.

Lo de Ramiro se explica en buena parte en que, como lo hemos contado, ha perdido credibilidad entre su grupo por las promesas incumplidas de empleo y los pocos resultados en términos de ejecución que ha tenido su ahijado César Rojas. Sobre el Gobernador la principal hipótesis es que no encendió completamente su maquinaria y que la que tuvo no le caminó.

Así que entre los círculos de poder locales empezó a derrumbarse la idea de que para las elecciones de 2019 era imprescindible negociar con Suárez y Villamizar para obtener la victoria, algo que ya estaba haciendo una parte de la clase política para abrirse camino.

Con ese nuevo panorama los que entraron en desventaja fueron Martha María Reyes, precandidata del condenado Suárez a la Alcaldía, y Silvano Serrano, la ficha del Gobernador para sucederlo.

No solo porque ambos en las legislativas quedaron con sus aspiraciones golpeadas por los malos resultados de sus jefes, sino porque debido a que los dos hicieron parte de la gerencia de la campaña de Germán Vargas Lleras en Norte con las presidenciales quedaron en cuidados intensivos. 

En el lado de Martha María, dos fuentes de adentro del grupo de Ramiro Suárez le dijeron a La Silla que su candidatura ya había entrado al congelador porque en palabras de uno de ellos “(Ramiro) necesita reinventarse y leer el momento. Si no lo hace tiene muchas posibilidades de perder”.

Por su parte, en el lado de Serrano, aunque cinco fuentes nos dijeron que el gobernador William Villamizar seguía en firme con el apoyo a su aspiración, el problema que tendrá que sortear es que fuera de su equipo no lo ven como la ficha que pueda aglutinar a varias fuerzas políticas.

“En las elecciones del próximo año la discusión va a ser cómo se suman fuerzas y el Gobernador claramente ya no es el que más suma, así que le va a tocar negociar o si no se quemaría”, nos dijo una de esas fuentes. “A Ramiro también le va a tocar ceder”.

Ahora, en lugar de Serrano y Reyes, cuatro fuentes que conocen el poder por dentro, nos dijeron que todo está dado para que quienes pongan los candidatos fuertes sean el conservatismo y el uribismo, en alianza con las fuerzas del senador electo de Cambio, Édgar Díaz, y el representante liberal, Alejandro Carlos Chacón, quienes aunque estaban con Vargas no perdieron figuración porque sus votos no dependieron en marzo de las maquinarias públicas.

El partidor

Sobre cómo se están organizando las fuerzas políticas de Norte para el próximo año La Silla encontró varias versiones; sin embargo, tres fuentes de diferentes casas políticas que nos lo contaron por separado, que coincidieron en los detalles y dijeron saberlo de primera mano, nos dijeron que el plan por ahora va así. 

En el caso de Díaz y Chacón el partidor para la Gobernación se mantiene con la aspiración de Gregorio ‘Goyo’ Angarita, actual director de Corponor, y ficha directa del primero, quien en octubre tendrá que decidir si renuncia para lanzarse o si se queda y aspira a la reelección en esa corporación ambiental.

Aunque para la Alcaldía de Cúcuta Díaz también tiene dentro de su baraja a su Javier Prieto, exconcejal que este año fue uno de los gerentes de la campaña de Vargas Lleras en el departamento como su delegado; el apoyo de Chacón a Angarita depende del respaldo a la candidatura del concejal de Cúcuta, Jaime Marthey, quien es su ficha para competir por la Alcaldía.

“Estar juntos en 2019 fue parte del acuerdo de las elecciones del Congreso y que cada quien tenga candidato donde es más fuerte”, le dijo a La Silla una fuente del grupo de Chacón. 

Sin embargo, debido a que solo los dos no pueden asegurar la victoria de ningún candidato están acercándose a la cuerda del senador conservador Juan Carlos García, quien tras la derrota de Juan Manuel Corzo, se volvió la cabeza de conservatismo en el departamento. 

Según esas mismas fuentes, hasta ahora el nombre que más fuerte ha sonado en las toldas de García para la Gobernación es el de Juan Manuel Morelli, exconcejal de Cúcuta, conservador y primo hermano del exgobernador Luis Miguel Morelli Navia. Además, para la Alcaldía de Cúcuta la ficha que tienen en mente es la del veterano concejal Víctor Suárez. 

“Los dos son candidatos de sus entrañas y todos los nombres son el punto de partida para negociar”, nos dijo un político conservador que conoce el grupo del Senador por dentro.

Cuando le preguntamos por esos planes, Díaz negó que fueran ciertos y aseguró que por ahora está trabajando en consolidar su propio equipo, también negó haber tenido conversaciones recientes con Angarita.

Por su parte, García nos dijo que aún no había definido sus candidatos y que tenía buenas relaciones con todos, incluso con Marthey (el precandidato del lado libera) pero que sí le va apuntar a reunificar todas las fuerzas conservadoras de Norte, hoy repartidas en varios partidos políticos, para buscar una coalición fuerte en 2019. 

Para asegurar esa alianza por lo menos dentro de su propia casa, el senador conservador deberá jugar con que el partidor azul es el que está más abierto. 

Solo para la Gobernación, además de Morelli, están en la baraja de precandidatos el secretario de Hacienda, Martín Martínez, el director de Ifinorte, Amarildo García y el excandidato a la Gobernación Juan Carlos García Herreros, quien además de ser muy cercano a la fórmula vicepresidencial de Iván Duque, Marta Lucía Ramírez, es conocido por ser uribista.

Martínez y García tienen en contra que aunque hicieron campaña con Duque, en el Norte político son vistos más como opciones de William Villamizar que de las entrañas del conservatismo, y García Herreros que, si bien podría ser un puente con el uribismo, en 2015 recibió el apoyo del condenado Ramiro Suárez, algo que terminaría ahuyentando.

En el lado del uribismo el nombre que hasta ahora suena con más fuerza es el de Andrés Hoyos, un ganadero que se opone a la minería en páramos, que está en contra de la construcción del Acueducto Metropolitano de Cúcuta y que se dio a conocer en la política al lado del exgobernador de Norte y una de las cabezas del uribismo regional, Luis Miguel Morelli.

Si bien es cierto que el uribismo no ha logrado traducir el apoyo que tiene en votos para el Congreso, hace tres años cuando lanzó de candidata a Milla Romero obtuvo 78 mil votos sin maquinarias y con la derecha dividida, por lo que la primera vuelta sí puede ser el termómetro de partida de lo que pueden lograr conservadores y uribistas cuando trabajan juntos en ese departamento.

Ahora habrá que esperar lo que suceda con Villamizar y con Suárez, porque todo apunta a que van a llegar a las toldas duquistas en estos días como preámbulo para negociar en las locales.

Por ejemplo, La Silla supo que la semana pasada el gobernador William Villamizar ya se acercó al uribismo en Bogotá. 

Sobre su movida, un político bien dateado nos contó que es el promotor tras bambalinas de la reunión en la que hoy diputados de todo el país en Norte de Santander le oficializarán su apoyo a Iván Duque.

“William tenía que hacerse notar y la manera que encontró fue esa. Con eso mató dos pájaros de un solo tiro porque logró que Duque fuera al departamento cuando no necesitaba hacerlo por la cantidad de votos que obtuvo y le organizó un evento nacional”, explicó a La Silla esa fuente.

Al respecto, el diputado Hernando Ross, que es de la cuerda de Villamizar y organizador del evento, le dijo a La Silla que esa versión no era cierta y que venía preparando la reunión hace semanas porque su idea era entregarle a Duque un documento sobre la frontera.

Cualquiera que sea la verdad, lo que sí queda claro por ahora es que hoy en Norte Duque tendrá una nueva ventana en la que recibirá el apoyo de 220 diputados promovida por uno de los políticos cercanos al Gobernador.

Para la segunda vuelta se da por descontado que el candidato uribista arrasará (nuevamente) en el departamento. Con su resultado se terminarán de sentar las bases para la reacomodada electoral de 2019.

CONTEXTO