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Así quedó el Pacífico en el Plan Nacional de Desarrollo

Dentro de lo que se está hablando sobre el PND, lo que quede sobre esta región del país será clave para su efectivo desarrollo. 

Claudia Pinzón
Claudia Pinzón
Asesora del equipo técnico de la Región Administrativa y de Planificación RAP Pacífico
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02 de Marzo de 2019

Este texto fue escrito junto con Ivonne Zúñiga, asesora del equipo técnico de la Región Administrativa y de Planificación RAP Pacífico

Además de los pactos estructurales, el PND propone estrategias basadas en las relaciones funcionales entre áreas geográficas del país que promueven tanto el fortalecimiento de los esquemas territoriales asociativos, como la productividad y la equidad en un país de grandes disparidades.

La región del Pacífico, conformada por los departamentos de Chocó, Cauca, Nariño y Valle del Cauca, además de encabezar los pactos regionales, plantea un contexto relevante asociado a las grandes virtudes de la zona como su diversidad ambiental y cultural, así como su potencial para el desarrollo agroindustrial y de servicios.

En contraste, el diagnóstico también evidencia las grandes brechas socioeconómicas del Pacífico con relación a otras regiones del país; sus altos índices de pobreza monetaria, la escasa conectividad territorial, y las significativas disparidades entre el andén del litoral y la zona andina de la región.

En el proceso de revisión del PND salen a la luz las impresiones de los diferentes actores que desde sus temáticas e intereses analizan el documento de bases del Plan y propuesta de articulado. Pero, ¿qué plantea el PND para el Pacífico Colombiano?

En términos generales, y según se ha venido sustentando, el pacto por el Pacífico prioriza cerrar las brechas entre la ruralidad y lo urbano en servicios públicos como el acceso a agua potable y saneamiento básico, calidad y cobertura de energía eléctrica, déficit de vivienda, así como la necesidad de superar los indicadores de pobreza, donde si bien el promedio nacional en el índice de pobreza monetaria se encuentra en (26,9 por ciento), tres de los departamentos de la región superan considerablemente la cifra: Chocó reporta (58,7 por ciento), Cauca (48,7?por ciento) y Nariño (40,2 por ciento), según cifras del Dane.

La promoción cultural y la protección al medio ambiente se plantean como las grandes ventanas de oportunidad para el desarrollo de la región destacando su importante valor identitario, producto de la riqueza y activos culturales y, el potencial biodiverso por resaltar a partir de los diferentes ecosistemas que aquí se encuentran.

Es en este escenario donde políticas e iniciativas asociadas al desarrollo de la economía naranja, el pago por servicios ambientales podrían tener un importante rol si desde el Gobierno Nacional se consolida una ruta de trabajo para estas apuestas, que en principio, no son tan claras en su desarrollo y podrían conducir a percepciones erradas sobre la ejecución de las mismas.

Sin embargo, revisando la distribución de las inversiones del PND es evidente que una de las prioridades del país es el sector minero energético, el cual concentra el 11,2 por ciento de los recursos; si bien esto se explica por la necesidad de mantener el equilibrio de la economía colombiana con alta dependencia de la explotación de petróleo y el aprovechamiento de las regalías que se obtienen por la explotación general de los recursos no renovables. 

Este hecho representa una desventaja para regiones como el Pacífico, al no ser este uno de los sectores más representativos de los departamentos que lo conforman, como sí lo son el sector agrícola (1.9 por ciento) y el medio ambiente (0.9 por ciento). Sectores que no representan ni el 3 por ciento del valor total del PND.

En cuanto a educación y salud, sectores con mayores destinaciones de recursos a nivel nacional 19.8 por ciento y 14.4 por ciento, respectivamente, se pueden identificar algunas modificaciones en el Sistema General de Participaciones que empiezan a hacer ruido entre los departamentos; así como la disposición por atender a la población dispersa, siendo esta una de las necesidades más apremiantes en una región con altos índices de mortalidad infantil (49.2 por ciento promedio comparado con Bogotá 11.2 por ciento. Min Salud, 2016).

Sumado a lo anterior, el pacto por la equidad propone algunas estrategias producto de las negociaciones con los movimientos estudiantiles como el fortalecimiento a la educación pública media y superior, así como el Programa de Alimentación Escolar PAE.

Adicionalmente, es importante resaltar que el PND introduce elementos de enfoque diferencial con apuestas como la etnoeducación y las diferencias de calidad y acceso de la educación entre las zonas rurales y urbanas, una aproximación acertada para dinámicas de la región.

El PND plantea a su vez la importancia del desarrollo en el campo enfocado en mejorar los rendimientos productivos y la tecnificación de los procesos, promoviendo el desarrollo de la agroindustria y la diversificación de cadenas a partir de las vocaciones de los territorios. Para ello, hace un notable énfasis en la necesidad de conectar territorios y regiones mediante corredores multimodales y desarrollos logísticos que faciliten el flujo de todos estos productos y servicios.

No obstante, y pese a que el PND menciona importantes corredores férreos como el del Pacífico, puertos como el de Buenaventura, y las principales vías como: la doble calzada entre Cali y Rumichaca, con especial énfasis en el tramo Popayán- Pasto; la terminación de la carretera binacional la Espriella- Río Mataje que conecta al país con Ecuador desde otro punto estratégico; los tramos pendientes en la doble calzada hacia Buenaventura, entre otros, estas obras no cuentan con un respaldo financiero en el Plan que dé pie a considerar que exista un verdadero interés por parte del Gobierno Nacional en promover estos proyectos priorizados por los departamentos y la región.

Chocó y Buenaventura son estrategias diferenciadas en el capítulo Pacífico de las bases del Plan en gran medida por las movilizaciones sociales que tuvieron lugar en el 2017.

En estos apartados se describen los contextos de ambos lugares, identificando las múltiples necesidades y retos sujetos a las capacidades de los territorios para organizarse en torno a la identificación y priorización de proyectos que apunten a mejorar las condiciones actuales y consolidar un territorio de paz, allí en lugares complejos donde sumado a la pobreza, la violencia, la inseguridad y las escasas oportunidades laborales, la corrupción ha permeado en más de una los escenarios que en teoría facilitarían el desarrollo.

Sin embargo, esta realidad no es sólo de Chocó y Buenaventura, es también la de los 13 municipios restantes del litoral como Tumaco y Guapi, que también requieren una atención especial en el Plan.

La Bancada Parlamentaria del Pacífico se reunió el pasado miércoles 27 de febrero en el marco de una  jornada de trabajo liderada por los gobernadores de región y la RAP Pacífico, en este escenario se presentó el análisis realizado al Plan, así como una serie de proposiciones construidas a partir de las falencias y oportunidades identificados en el PND asociados al documento Bases del Plan, al capítulo Pacífico y en especial a sus metas asociadas, al articulado, y al anexo  que contiene la priorización de los proyectos regionales.

El resultado de esta mesa fue el compromiso por parte de los parlamentarios para promover las iniciativas, así como el decidido apoyo por fortalecer el proceso de descentralización que se viene surtiendo en el país.

Se espera que en el transcurso de los debates de aprobación del Plan, con el decidido apoyo de la Bancada Parlamentaria y el respaldo del Gobierno Nacional, la región logre una importante incidencia en la priorización de estrategias de impacto regional.

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