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Un liderazgo político que apueste por las instituciones

El mes pasado estuvimos con Jorge Orlando Melo, Roberto Burgos Cantor, Daniel Raisbeck, Axel Kaiser, Camila Pérez, María Claudia Páez, Alberto Donadio y Jorge Giraldo hablando de liderazgo político. Esto fue lo que aprendimos. 

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11 de Mayo de 2018

Durante el mes de abril, la Red Líder llevó a cabo una serie de entrevistas a personajes, reconocidos en el ámbito periodístico, intelectual y académico, alrededor del tema de liderazgo político. Hablamos con Camila Pérez, subdirectora de Fedesarrollo; María Claudia Páez, presidente ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartagena; Jorge Orlando Melo, historiador; Alberto Donadio, columnista de El Espectador; Roberto Burgos Cantor, escritor; Jorge Alberto Giraldo, decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Eafit; Daniel Raisbeck, político e historiador; y Alex Kaiser, director ejecutivo de la Fundación para el Progreso de Chile.

Compromiso, confianza en sí mismos, convicción y autocrítica. Capacidad para comunicar y escuchar, y para leer y entender el entorno. Y también, naturalmente, un alto sentido de la responsabilidad pública. Estos son algunos de los rasgos que definen el talante de un liderazgo político constructivo. Rasgos que, sin embargo, pueden también arruinar el liderazgo: el compromiso y la convicción pueden a veces conducir a la inflexibilidad y al dogmatismo; y la autocrítica, a la vacilación. La capacidad de comunicar y escuchar, a la tentación de complacer a todo el mundo. Y el sentido de la responsabilidad política se puede confundir a veces con la superioridad moral. El liderazgo político, constructivo y eficaz, requiere un cuidadoso equilibrio: tal vez por eso algunos filósofos han elogiado la prudencia como la principal de sus virtudes. Prudencia que a veces implica tomar decisiones impopulares pero imprescindibles para el futuro de la sociedad.

Pero no solo basta el talante. Un líder político es también, necesariamente, una persona de acción, de ejecuciones y de realidades. Ello supone la habilidad de “armar rompecabezas”: para conformar equipos de trabajo, para resolver problemas, para articular soluciones.  Inspiración y prestigio no bastan para construir un verdadero liderazgo político. Se trata de hechos y obras concretas.

Una consideración que surge cuando se habla de liderazgo, y especialmente de liderazgo político, es si el líder nace o se hace. Si existen algunas cualidades o rasgos innatos que predisponen al liderazgo desde muy temprano, o si el liderazgo es el resultado de la formación y la experiencia adquiridas con el tiempo. Acaso se trate de una combinación —otro equilibrio — entre ambas cosas. En todo caso, los líderes políticos no surgen ni actúan contra un telón de fondo en blanco: son resultado de un contexto, de una estructura de oportunidades que potencia el liderazgo y además, contribuye a su mejor calidad. En una democracia, por ejemplo, los partidos políticos están llamados también a ser, de algún modo, escuelas y semilleros de liderazgo. Una razón adicional para insistir en su importancia y en el papel irremplazable que desempeñan.

A pesar del desprestigio de la política en Colombia, de los crímenes de corrupción, y del escepticismo que embarga a muchos colombianos frente a las instituciones, el país no puede renunciar a la búsqueda de liderazgos políticos constructivos. Resulta lamentable que algunos intenten explotar ese desprestigio y ese escepticismo para promover sus liderazgos, incluso a costa de las instituciones. A lo largo de su historia, en los momentos más críticos —como ocurrió tras la dictadura en 1957 o a comienzos de la década de 1990— el país ha sabido encontrar líderes capaces de convocar, de construir consensos, de hacer apuestas difíciles para recuperar la integridad institucional y enfrentar los grandes desafíos. En la coyuntura actual, es precisamente este tipo de liderazgo político el que debe ser promovido y reconocido. Y el que sería deseable encontrar en el Gobierno y el Congreso del próximo cuatrienio.

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Comentarios (1)

Mauricio Torres Madrid

21 de Mayo

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Creo que un dosis de novedad en el ambiente político es sano y debe apoyarse,...+ ver más

Creo que un dosis de novedad en el ambiente político es sano y debe apoyarse, y creo que es lo que ofrece La Coalición Colombia en cabeza de Sergio Fajardo y Claudia López.