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¿En qué van los salarios de los maestros públicos?

Los datos de 2017 indican que los docentes públicos en Colombia devengan un salario mensual 2% mayor que el resto de los profesionales del país.

Catherine Rodriguez
Catherine Rodriguez
Investigadora, CEDE - Universidad de Los Andes
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30 de Abril de 2018

Esta columna fue escrita por: Sandra García, Darío Maldonado y Catherine Rodríguez.

FECODE, el sindicato de maestros de Colombia, anunció que vuelven a decretar un paro nacional los días 9 y 10 de mayo de 2018. De acuerdo con el comunicado oficial, el motivo es el incumplimiento de los puntos acordados con el Gobierno Nacional en junio de 2017, los cuales giran en torno a diversos temas: la financiación de la educación pública, la definición e implementación de la jornada única, la financiación de la formación en servicio, y condiciones laborales relacionadas con la prestación del servicio de salud, la financiación de vivienda y los salarios.

Los temas que motivan el paro son los mismos de los últimos dos paros de docentes: el del 2015 que duró 15 días y el de 2017 que duró 37 días. Los acuerdos que dieron lugar al levantamiento de esos dos paros (acuerdo 1 y acuerdo 2) incluyeron:

1. La nivelación salarial de los maestros dando aumentos a los docentes del sector público superiores a los de los demás trabajadores del sector público (en 2015 se pactó un aumento de 12% gradual entre el 2015 y el 2019) y una bonificación equivalente a un salario mensual en el momento de retiro. Adicionalmente, para los docentes del grado 14, se pactó una bonificación de 10% del salario en 2016 y 15% del salario desde 2017 en adelante.

2. La creación de una nueva bonificación para los docentes (que será pagada una vez al año por un valor del 6% de su asignación básica en 2018, del 11% en 2019 y del 15% a partir de 2020, y que se constituirá como factor salarial).

3. El cambio de la evaluación de ascenso en el escalafón de los docentes del Decreto Ley 1278 de 2002.

4. La participación del gremio docente en las discusiones de la futura reforma estructural al Sistema General de Participaciones.

En el marco del nuevo paro docente anunciado y la importancia de la nivelación salarial como tema central de los acuerdos es importante entonces revisar ¿En qué van los salarios de los maestros públicos en el país luego de esas negociaciones?

En el estudio que realizamos para la Fundación Compartir en el 2014 junto con Guillermo Perry y Juan Esteban Saavedra, éste era un punto fundamental del análisis. En ese trabajo, usando datos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) 2011 del III trimestre, mostramos que el salario mensual promedio de los docentes del sector público era 10% mayor que el del resto de trabajadores formales en el país; un 7% menor que el del resto de trabajadores formales profesionales, y; finalmente, un 18% menor que el de los profesionales formales de ocupaciones seleccionadas que atraen a individuos del tercio más alto de la distribución de habilidades académicas (profesionales en áreas relacionadas con las ciencias exactas, naturales, sociales o con ingenierías). En todas estas comparaciones controlábamos por nivel de educación, experiencia y lugar de residencia del docente.

En un trabajo de investigación que estamos llevando a cabo quisimos entender cómo ha sido la evolución de estas brechas bajo la misma metodología que utilizamos en el estudio para la Fundación Compartir, pero esta vez usando datos de la GEIH desde 2008 hasta el 2017.

Los datos muestran que, en la última década, el salario promedio de los docentes del sector público aumentó de manera continua y a una tasa tal que la brecha salarial entre los maestros públicos en Colombia frente a los demás profesionales se cerró completamente. La Figura resume las principales conclusiones del análisis, presentando la evolución de las brechas en el salario mensual promedio para los años 2008, 2011 y 2017 y para cada uno de los tres grupos analizados en el estudio arriba referenciado.

Mientras que, en el 2011 los docentes públicos devengaban un salario promedio 10% superior que el resto de los trabajadores formales del país; en el 2017 esta brecha ha crecido a 25% a favor de los maestros. Por supuesto, no todos los trabajadores formales cuentan con un título profesional por lo que la segunda comparación llevada a cabo es con el grupo de trabajadores formales que adicionalmente son también profesionales.

En este caso es evidente también el esfuerzo fiscal de los últimos años que ha logrado disminuir continuamente las brechas pasadas de manera que hoy en día, los datos de 2017 indican que los docentes públicos en Colombia devengan un salario mensual 2% mayor que el resto de los profesionales del país. El tercer grupo de comparación incluye únicamente a aquellos con un título profesional de las carreras que hoy en día atraen a los bachilleres con las mayores habilidades cognitivas medidas por las pruebas Saber. En este caso, aunque aún permanece la brecha en contra de los docentes del sector público ésta ha disminuido a un 10%. El cálculo de la brecha de 2017 no tiene en cuenta toda la nivelación salarial pactada en 2015 y las bonificaciones pactadas en 2017 que entrarán en vigor los siguientes años, por lo que es muy probable que la brecha salarial entre los docentes con respecto a los profesionales formales continúe aumentando y que se siga cerrando la brecha con respecto a trabajadores de profesiones seleccionadas.

Es importante en este punto recalcar que, tal como la comparación con el total de trabajadores formales del país era inapropiada, la comparación con profesiones seleccionadas solo se puede entender en el marco de esfuerzos complementarios que se realicen para asegurar que esos aumentos se traduzcan en mejores aprendizajes por parte de los estudiantes del país.

Así, estos cálculos no indican que hoy en día el país siga teniendo una deuda salarial a favor de los docentes. Las dudas sobre la existencia de dicha deuda se refuerzan si se tiene en cuenta además los salarios por hora trabajada que devengan los docentes y los tres grupos de comparación escogidos. Utilizando los mismos datos de la GEIH encontramos que mientras los docentes reportan trabajar 36 horas a la semana en promedio – menos de 8 horas al día – los profesionales y los de profesiones seleccionadas reportan trabajar 46 horas semanales en promedio. Esto implica que si se analizan los salarios por hora incluso la brecha con este último grupo podría revertirse.

Las implicaciones de política de estos hallazgos son importantes y se deben tener en cuenta en las discusiones en torno a la estructura salarial del gremio en el futuro. Es justificado seguir aumentando los salarios de los docentes para que la profesión se vuelva más atractiva – cosa que creemos debe pasar en el país - pero sólo si se hacen de manera conjunta con otro tipo de mejoras en torno a la carrera docente.

La evidencia en países como Indonesia y Zambia ha demostrado que aunque aumentos salariales atraen mejores candidatos, estos aumentos tienen pocos impactos en el esfuerzo y calidad de aquellos que ya se encuentran en la profesión. Por tanto, para que estos esfuerzos fiscales que está llevando a cabo el país se traduzcan efectivamente en una mejoría de la calidad de educación, es necesario que futuros aumentos salariales a este gremio se den de forma simultánea con reformas adicionales como el aumento en las horas laboradas, el fortalecimiento del esquema de evaluación docente que apoye el mejoramiento continuo de las prácticas docentes y la puesta en marcha de un respaldo técnico y financiero por parte del Gobierno Nacional a los programas de licenciatura en todo el país (más allá de los cambios en la reglamentación para otorgar el registro calificado o la acreditación de alta calidad).

Reconocemos que los esfuerzos fiscales de los últimos cinco años, reflejados en las importantes nivelaciones salariales evidentes en el análisis de los datos, son importantes. Sin embargo, para que ellos se traduzcan en mejoras de calidad de educación significativas son necesarios también mayores esfuerzos y compromiso por parte del gobierno y de los propios maestros frente a los estudiantes y el sector en general.

Comentarios (4)

Andres Felipe Garcia Rovira

30 de Abril

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Creo que este articulo es esteril, si hubiera mas cifras de remuneración se podria entender mejor el punto, si uno dice que la diferencia es del 25% ...+ ver más

Creo que este articulo es esteril, si hubiera mas cifras de remuneración se podria entender mejor el punto, si uno dice que la diferencia es del 25% estamos hablando de cuanto, mientras manejemos esto en porcentajes el lector promedio no entendera en la vida real que implica, ojala fuera un artciulo que mostrara cada porcentaje de eso que significa, para saber de que estamos hablando.

Paulo Molina Bolívar

01 de Mayo

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1. Que el vaso lo ven medio lleno y que los resultados están forzados por el sesgo de quién lo financia, cuestión entendible pero que limita con l...+ ver más

1. Que el vaso lo ven medio lleno y que los resultados están forzados por el sesgo de quién lo financia, cuestión entendible pero que limita con los contenidos de la reflexividad propia de la investigación social.

2. Es en serio que la comparación de factor profesionalización en relación con calidad se haga con Indonesia y Zambia?
3. La comparación de brecha salarial es con trabajadores formales no profesionales? A mí juicio ni siquiera se debería plantear como lo reconocen las autoras.

4. Se deberia revisar el recorte acumulado histórico que incluye reformas al situado fiscal cómo la ley 715 Auto 01 de 2001 entre otros?

4. Qué significan las afirmaciones es muy probable que pase tal o cual cosa? Especialmente en escenarios en los que el próximo presidente puede ser Duque... Qué probablemente la profesión docente se convierta en la más inestable de todas?

5. No se habla del estatuto único docente, ni de la ley estatutaria de educación, ni del régimen de seguridad social que incluye el sistema de salud que tiene el magisterio y la anunciada reforma pensional a carreras especiales.

6. Los incumplimientos van más allá de la estructura salarial docente.

7. Basta ya de ese cuento que los docentes trabajamos 6 horas diarias.

8. Me gustaría saber cuáles son los tres grupos de comparación para decirles que se justifica que ellos también entren en paro porque si la situación salarial es 22% menor para uno de ellos andan en la inmunda para ser coloquiales. O que incluyan a trabajadores oficiales como los de Ecopetrol o para tener más sesgo con los de la rama judicial y legislativa incluso la de sus congresistas.

9. Basta ya de sugerencias implícitas sobre el hecho que es responsabilidad de los maestros los resultados de calidad educativa mientras el gobierno sí cumple, eso es simplemente ajeno a la realidad escolar y de las condiciones materiales de existencia de quienes asisten al sistema público oficial.

10. Sería interesante que trabajarán los datos relacionados con perfil sociodemográfico de los docentes derivadas de la Encuesta de Hogares.

Rodrigo Velasco Ortiz

01 de Mayo

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La buena calidad de los salarios para los maestros es solo un factor en el problema de la calidad educativa. No se trata tampoco de hacer pruebas má...+ ver más

La buena calidad de los salarios para los maestros es solo un factor en el problema de la calidad educativa. No se trata tampoco de hacer pruebas más estrictas de las competencias en los docentes para graduarlos o ascenderlos. Todo eso es necesario. Pero el fondo del sistema educativo también requiere una profunda revisión: es autoritario y opresivo, fomenta el miedo y la sensación de incompetencia, reduce dentro de unos límites exageradamente estrechos los indicadores de competencias, distorsiona el concepto de excelencia al confundirlo con lucha y competencia en la que muy pocos ganan y la gran mayoría pierde. Todavía subsisten en el sistema educativo tendencias discriminadoras como racismo, adultismo, machismo, clasismo y mantiene anti valores opresivos como el pecado, la culpa y el castigo, olvidando que generan miedo y no educan (si educar es sacar lo mejor del interior de cada persona). Esto para no entrar en más detalles.

Juan Carlos Botello Nope

01 de Mayo

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1. El paro no es por el sueldo de los docentes como el articulo intenta mostrarlo
2. Sus estudios de sueldos no coinciden con lo que el mismo gob...+ ver más

1. El paro no es por el sueldo de los docentes como el articulo intenta mostrarlo
2. Sus estudios de sueldos no coinciden con lo que el mismo gobierno destaco sobre la brecha salarial de los docentes con otras profesiones y que esta intentando equiparar.
3.Las nivelaciones salariales pueden ser un intento de mejora, pero el hecho que los ascensos (que son el verdadero meollo del tema), dependen de la disponibilidad fiscal y no de la preparación o antigüedad del maestro no visibilizan este ajuste monetario. (seria bueno investigara cuantos maestros están en la categoría 3D del escalafón.
4. Habla sobre 36 horas de trabajo de los docentes, lo cual es cierto si habla de horas en el plantel educativo, pero a eso súmele las horas de preparación y evaluación de clases e incluso de formación del maestro; a la vez que le recuerdo que lo importante en términos de producción no son las horas laboradas sino la calidad del trabajo efectuado y otros países que implementan esto tienen jornadas menores como Holanda 29 en promedio, Dinamarca y Noruega con 33, Irlanda 34 y Alemania 35.